Así fue el SIL 2006. Revista del Salón Internacional de la Logística

Barcelona acoge cada año el salón internacional de la logística. Su convocatoria se inscribe en la larga tradición de la ciudad en el ámbito ferial y de salones monográficos. Los responsables de los salones han apostado siempre por la conjunción de la innovación, el debate, el liderazgo mundial, y la inserción en la oferta económica, cultural y turística de la ciudad. Este planteamiento conlleva todos los años un alto valor añadido de todas las convocatorias, tanto en el aspecto básico de las relaciones comerciales como en el terreno de los cambios de impresiones y la posibilidad de intercambio de experiencias enriquecedoras. La ciudad y toda Catalunya participan de este espíritu dinamizador y emprendedor que se vehicula a través de las instalaciones de la Feria de Barcelona y se traduce en un sinfín de actividades que enriquecen y diversifican la oferta de la ciudad de Barcelona y de l’Hospitalet, principalmente.

El mundo de la logística no es una excepción. Todo lo contrario, es punta de lanza de este espíritu de permanente innovación que comporta buscar todos los años los mejores ponentes, las últimas novedades, la mejor tecnología, las iniciativas más creativas. Las empresas y los empresarios han sabido responder y corresponder a este esfuerzo y a este reto, y aportan sus mejores propuestas para dar al Salón la dimensión mundial que persiguen, año tras año, sus creadores.

Vivimos, en este sentido, momentos cruciales a mitad de camino entre el desdeño de quienes no creen en la logística y la necesidad imperiosa de establecer definitivamente su papel estructurante, cohesionador y agilizador de los intercambios y de los modos de transporte en una sociedad en cambio vertiginoso. La sociedad del conocimiento y la globalización pueden, naturalmente, acortar distancias y permiten una comunicación instantánea en tiempo real. Aportan la inteligencia necesaria para dotar de criterios nuevos el mundo del transporte de mercancías y la respuesta a las necesidades de las economías más dinámicas. Pero la logística garantiza la aplicación práctica sobre el terreno de esta inteligencia ordenadora y la traducen en sistema de mover y transportar mercancías, acercando oferta y demanda hasta optimizar y hacer más competitivos los modos de suministro de mercancías.

Es un mundo nuevo esencial. Nunca subsidiario. Auxiliar, sin duda, pero imprescindible. Dotar a la logística del más alto valor añadido posible es un reto que el Govern de Catalunya ha entendido y al cual está dando respuesta con una política concreta de nuevos desarrollos logísticos en el territorio  y de nuevas exigencias al servicio de la logística en todos los nuevos medios de transporte que se están construyendo y se están diseñando. Sin logística no hay progreso y menos progreso en orden y sostenibilidad.