Entrevista revista El Siglo núm.915

Los socialistas catalanes han pasado del escepticismo a la euforia, todos ellos guiados por un Jordi Hereu, actual alcalde de Barcelona, que ha salido vencedor del proceso de primarias frente a su contrincante, Montserrat Tura, y pide pasar página. La ministra de Defensa, Carme Chacón, también ha defendido este proceso de primarias del que cree que Hereu ha salido reforzado. Igualmente lo ha hecho, Joaquim Nadal, presidente del grupo socialista en el Parlament de Catalunya, que ha recibido a EL Sao para valorar la situación de su partido después de esta contienda en esta nueva legislatura que está empezando a caminar.

Por Teresa Carreras

Esta vez sí. Las primarias socialistas en el Ayuntamiento de Barcelona han sido como una bocanada de aire fresco en un partido, el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) que el 28- N, fecha de las pasadas autonómicas catalanas, sufrió el mayor revés de su historia.

—¿Cuál es la valoración de los socialistas catalanes sobre el resultado de estas primarias en Barcelona?
—La victoria de Jordi Hereu, alcalde de Barcelona, frente a Montserrat Tura ha sido nítida. Las primarias han sido un revulsivo, han sacudido un panorama abúlico. Los resultados de las encuestas previas nos daban un mal resultado en Barcelona, con Hereu a la cabeza y Tura, la exconsellera de Justicia e Interior provocó unas primarias que perdió, pero de este proceso el partido ha salido reforzado. Se ha recuperado para el debate a militantes y simpatizantes pasivos o decepcionados. Todos ellos supieron focalizar el debate en el espacio y el proyecto socialista, lo que ha evidenciado tensiones y contradicciones en nuestro espacio electoral que, por suerte, se han superado.

—¿La victoria de Jordi Hereu cuestiona a la ejecutiva del PSC que no lo quería como candidato para Barcelona a la vista de unas encuestas que les daban resultados negativos?
—No, en absoluto.

—¿Cómo afrontan los socialistas la batalla por las municipales después de este proceso de primarias que también se dió en Sant Cugat del Valles?
—Lo afrontamos manteniendo un criterio claro de renovación y cambio. Más ideas, más propuestas, más discurso de futuro y candidaturas unitarias que deben ser abiertas a los sectores sociales progresistas y catalanistas.

—¿Cómo vio usted el proceso cuando la exconsellera Montserrat Tura decidió abrir el proceso de primarias para provocar un revulsivo en el interior del PSC?
—Yo soy un radical partidario de las primarias en los partidos. Las de los socialistas catalanes han sido positivas porque estaban bien orientadas y eran necesarias. Lo que no se puede hacer es discutir la legitimidad de las personas que ocupan cargos públicos. Para mí, Jordi Hereu es alcalde de Barcelona con toda legitimidad hasta el último día y ha salido reforzado de un proceso que le dará mucha fuerza para disputar la Alcaldía al auténtico rival de los socialistas catalanes, que es el nacionalismo conservador de Convergència i Unió (CiU).

—CiU se ha quejado en ciertos momentos que ustedes no hacen una auténtica oposición.
—No hay peor ciego que el que no quiere ver A nosotros, el presidente Mas y los consejeros del nuevo gobierno de la Generalitat nos dicen que no les hemos respetado ni los cien primeros días. CiU fue una oposición volátil, adaptable, un día muy radical y al día siguiente muy condescendiente y con buenas palabras a disposición del entonces presidente Montilla.
Por el momento hay cosas que no nos gustan. CiU decía que no quería un vicepresidente y finalmente han creado la figura y han construido una estructura presidencialista para acaparar todo el poder. Asimismo, han situado las finanzas de la Generalitat sobre la licitación de las obras en manos de la persona responsable de Convergència Democrática de Catalunya (CDC). No han cumplido la promesa de crear una Consejería de Universidades y muchas otras cosas.

—¿Cuál será la relación del PSC con CiU durante la legislatura?
—CiU ha ganado las elecciones y nosotros lo reconocimos inmediatamente. Nosotros las perdimos pero facilitamos la investidura ciel nuevo presidente. Pero no habrá pacto de legislatura y tampoco pacto de gobernabilidad. Tendremos que acordar algunos temas, seguro que sí. Pero nosotros haremos una oposición dura y radical en la mayoría de los temas. Los social istas somos un partido con cultura de gobierno, por esto le digo que vamos a tender la mano en aquellos temas que ayuden al país a salir de la crisis.

—¿Cuáles son las prioridades de los socialistas para esta legislatura?
—Queremos tener una Ley Electoral. Este es un tema muy importante para nosotros aunque a lo mejor no lo es tanto para la gente de la calle pero es una vergüenza que en 30 años todavía no la tengamos. Queremos una ley de Educación que marque la prioridad del servicio público en este sector y que la salud y los servicios sociales sean una pieza central en las políticas del gobierno en Cataluña. Para esto trabajamos.

—Los socialistas catalanes están en una situación precongresual. En el seno del PSC se habla de tendencias y familias políticas. ¿Cómo lo ve usted?
—Los socialistas catalanes partimos de una situación difícil ante un mal resultado electoral. Pero no lo dude, como le he dicho antes, somos un partido con vocación de gobierno por lo que militantes y simpatizantes estamos ya trabajando en una doble dirección; preparando las elecciones municipales del 22-M y posteriormente preparando un debate a fondo sobre cómo debe ser el PSC riel siglo XXI. No conozco tendencias y desconozco que pueda haber sectores organizados más allá de Nou Cicle (Nuevo Ciclo), plataforma impulsada por el exprimer secretario y actual eurodiputado Raimon Obiols después del congreso de Sitges, en el año 1994, que consagró a José Montilla. Nou Cicle es el único sector que tiene una estructura visible en el seno del PSC.

—¿Nou Cicle presentó en Barcelona su propuesta de renovación radical del partido con una amplia acogida?
—El deseo de renovación no es exclusivo de Nou Cicle. El ideario del PSC no debe cambiar, pero la manera de conseguir los objetivos, sí; la estructura política y las personas al servicio de estos objetivos, también. Se ha de simplificar el lenguaje, se ha de modernizar el mensaje, se ha de adaptar y utilizar las nuevas tecnologías al siglo XXI.

—¿Cree usted que debe haber caras nuevas ante el Congreso de otoño?
—Creo que son más importantes los contenidos que las caras. Hay unas ideas básicas de igualdad, justicia, libertad, derechos sociales de las personas que valen desde hace cien años y valdrán de aquí a cien años. En relación a las personas, afortunadamente en el PSC están emergiendo caras nuevas cada día. Tenernos un buen banquillo de alcaldes. Si hacemos un repaso de aquellos que éramos alcaldes en el año 1979 y de los que lo son ahora podemos decir que tenernos un buen vivero de jóvenes alcaldes que tienen la misma edad que yo tenía cuando fui alcalde por primera vez y este es nuestro gran patrimonio.

—¿Últimamente han surgido muchos nombres de alcaldes Angel Ros, Pere Navarro y J.Fèlix Ballesteros que se postulan para sustituir a Montilla. Estaría usted dispuesto a convertirse en primer secretario del PSC?
—Cuando se me pregunta el papel que yo puedo jugar en esta carrera siempre digo lo mismo. Yo puedo jugar todos los roles. Estoy dispuesto a todo. Pero debo decir que ya tengo una edad y que he repetido muchas experiencias en nuestro grupo parlamentario como para no sentir ninguna ambición de carácter personal. Mi papel se situará allá donde pueda ser útil para conseguir la unidad de acción del PSC.

-¿Cree que el PSOE debe hacer primarias para saber quién tiene que representarlo en las próximas generales?
—Las elecciones generales serán dentro de un año y medio. El presidente del Gobierno tiene tiempo de tomar una decisión para definir lo que él quiera hacer. Todo está muy abierto. Ya veremos. Mientras no esté planteado el tema no busquemos ninguna solución.

—Aquí en Catalunya se oyen voces tanto del PSOE como del PP que insinúan un retroceso en el modelo autonómico.
—El único partido político que está contra el modelo autonómico, que, en su momento, estaba contra la Constitución, que está contra el desarrollo potente de las autonomías y que querría el retorno a un Estado jacobino, centralista, es el Partido Popular. El PSOE en relación a este tema ha sido claro al afirmar que no se debe producir ni un paso atrás. Hablando de economía, si Europa le dice a España que tiene que cumplir unos objetivos de déficit tiene todo el sentido del mundo que el Gobierno le pida a todas las Comunidades Autónomas (CC AA) sean del color que sean que cumpla estos objetivos de déficit.

—¿Cómo ve pues el futuro de la política española?
—Yo soy optimista por naturaleza y veo bien al país. He vivido como alcalde dos crisis con unos indices de paro más altos que los actuales y con menos recursos que ahora. No obstante, soy consciente de que esta crisis es diferente y que tiene una profundidad que no tenían las anteriores. Pero yo creo que estamos mejor preparados que hace 10 o 15 años. Creo que tardaremos más en salir pero que saldremos reforzados.