El País

El fallecimiento repentino de Lluís Maria de Puig Oliver (Bàscara, 1945 – Girona, 2012), la noche del 12 de diciembre, sacudió la vida de Girona y ha dejado un vacío en la política catalana, española y europea, y en la familia socialista.

De formación autodidacta en su juventud, mientras trabajaba en una fábrica de la ciudad, cursó estudios de historia en el Colegio Universitario de Girona y en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde obtuvo la licenciatura. Con posterioridad estudió en la Sorbona con Pierre Vilar. Esta especialización le dio oficio y tuvo siempre un pie en la vida académica, con trabajos relevantes sobre la dominación napoleónica en Catalunya, sobre la ciudad de Girona y sobre el catalanismo. Dedicó su tesis de licenciatura a un afrancesado Tomás Puig y, recientemente, había editado La Constitució de Batlle i Jover. Un projecte català a les Corts de Cadis, (Vic, Eumo, 2007). Ha dedicado muchos estudios a la ciudad de Girona y a Carles Rahola, de quien asumió su compromiso de catalanidad y de radicalidad democrática. Ha dedicado también estudios biográficos a la figura de Josep Tarradellas y a la de Enric Adroher Gironella, histórico militante europeista.

Con un firme compromiso con su ciudad, Girona, y con Catalunya, de Puig vivió unos años en París, donde mantuvo contacto con el presidente Josep Tarradellas, con el mundo de la clandestinidad y de la lucha antifranquista y con los proyectos editoriales que como Edicions catalanes de París se dedicaban a la recuperación de la memoria histórica a favor del catalanismo y de la democracia.

Su compromiso político le llevó a militar en Convergencia Socialista y como militante del PSC-Congrés fue fundador del Partit dels Socialistes de Catalunya. Asumió responsabilidades en la organización del PSC en Girona y junto con Ernest Lluch formó cartel en las elecciones legislativas de 1979. Ha sido diputado de 1979 a2004, senador de 2004 a2011, y a partir de su representación parlamentaria ha sido presidente de la Asamblea de la UEO y presidente (2008-2010) de la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa. Esta asamblea le reconoció como presidente honorífico. Desde estas tribunas europeas, de Puig orientó su actividad política a la defensa de la oficialidad de la lengua catalana, a favor de la paz y a favor del compromiso desde Europa para conseguir un equilibrio mundial que supere las contradicciones y las dificultades de los conflictos abiertos en el mundo. A esta cuestión dedicó precisamente un volumen de la Fundació Campalans (2002), Europa contra la guerra. Europa como instrumento de paz en un mundo multipolar.

Su trayectoria le llevó también a la presidencia del Consell Nacional del PSC, a ser investido como doctor honoris causa por la Universidad de Constanza, y en la actualidad era Presidente del Consejo catalán del Movimiento Europeo y presidente de la Fundación Ernest Lluch.

Lluís Maria de Puig dedicó toda su vida a la historia y a su país, y lo hizo con un compromiso de catalanidad, europeísmo, radicalidad democrática y defensa de los valores de la socialdemocracia.

Las calles de Girona rezuman tristeza. Hemos perdido a un amigo, un compañero, un activista de la profundidad de la idea de Europa. En tiempo de crisis y de zozobra es indudable que deja un vacío en Girona, en el PSC, en Catalunya, en España y en su querida Europa. Las nubes trazan un hilo sutil que une hoy dos ciudades en un sentimiento común, Girona y Estrasburgo. Dos ciudades unidas por la trayectoria de de Puig y comprometidas con él en los valores de la paz, de la democracia, de la solidaridad, del papel de Europa en el mundo.

 Si voleu veure l’article publicat cliqueu aquí.